Dirigido al cielo
Papá, se leen los blogs desde el cielo? Quiero creer que los atomos que te formaron, aun flotando en el espacio que te acoge, pueden reunirse en el infinito para escuchar estas palabras, que de algun modo puedo susurrar a tu oido mientras tu escuchas con atencion a tu niña parlanchina, como antes... como hace tanto.
Estas siempre en mi pensamiento. En estos dias, sin embargo, estas alli mas que de costumbre. Sabes? En la entrevista de trabajo uno de los partners, interrumpiendo el interrogatorio tecnico, me sorprendio con una pregunta. "Y su padre, donde esta?", me dijo. Yo baje la mirada como hurgando entre mis recuerdos, y le respondi que hace mucho que no estabas conmigo, pero que cuando partiste yo ya te habia contado lo que queria hacer con mi vida y tu me habias dado tu aprobacion. Y en ese minuto, en el calor de la tarde parisina, me parecio sentir repentinamente que alli estabas de nuevo, silenciosamente aprobando mi respuesta.
Dias atras, en ese luminoso salon de la Sorbona donde me toco hablar, lo unico que se me venia a la mente antes y despues de dar mi ponencia eras tu. En verdad, nadie mejor que tu entenderia lo que ese evento significo para mi. Mi imaginacion, febril, exultante quizas, me hizo fantasear con tu figura, y te vi sentado feliz entre el auditorio, en la fila de atras, con tu elegante traje azul claro y tu sombrero para evitar el sol.
Esta semana es el Dia del Padre. En nuestros tiempos, sin embargo, no era la fiesta que es ahora. Es mas, creo que nunca pudimos celebrarlo juntos, tu en Concepcion, yo en Santiago durante el año escolar. Pero nuestros encuentros anuales veraniegos eran memorables. No tanto por las palabras, que no eran tu especialidad cuando de sentimientos se trataba, pero si por tus gestos, que ahora lo se, hablaban por ti.
Llegue tarde a tu vida, papá. No podemos culpar a nadie de las muchas cosas que nos quedaron sin conversar. Nunca hablamos de tu temprana orfandad, esa que quizas ahogo para siempre en tu voz las palabras de amor; de tu estadia como meteorologo en los faros del sur de Chile, cuando en la soledad descubriste tu pasion por estudiar la luz; de tu actividad como agricultor y politico; de los inicios de tu trabajo cientifico sobre los efectos de los colores en la salud humana; de tu veta comunicacional (como a mi, te gustaba la radio); ni de como sobrellevaste en tu vida con igual dignidad los momentos de holgura y de pobreza, y la paternidad de siete hijos, con dos fracasos matrimoniales a cuestas. Mientras escribo esto me doy cuenta mas aun de la multiplicidad de tus facetas. Eras un hombre cultisimo a la par que complejo. Con razon tu camino fue mayormente solitario. El amor no bastaba para seguir el paso de tus andanzas o para entender por que para ti comprar libros era siempre mas importante que comprar comida.
Veinte años han pasado desde nuestra ultima tarde de verano. Esa en la que yo, con mi estiron puberal recien estrenado, pude lucir casi a tu altura en una foto. Esa en la que una vez mas te hice callar al oir tu acostumbrada frase de que no vivirias lo suficiente para verme terminar el colegio. Esa donde te reconciliaste con mi madre y senti que como familia estabamos finalmente en paz. Esa donde te abrace largamente en la calle e intui que esa era de verdad nuestra despedida.
Mientras mas he vivido, mas creo haber logrado entenderte. Perdoname si a momentos te juzgue duramente. Si algo inspiro mi resentimiento en el pasado era mi enorme necesidad insatisfecha de ti. Hoy se que tu me querias mucho aunque no pudieras decirmelo abiertamente. Hoy se que, dentro de las circunstancias dificiles y de tus limitaciones personales, trataste realmente de ser el mejor padre que pudiste.
Papá, se oye musica en el cielo? Yo me acuerdo de ti con Barbra Streisand, y siempre lloro con una cancion que ella escribio para su padre. Se llama "Papa can you hear me?". Dejame dedicartela. Bailemos?
Papá, si me estas escuchando, quiero que lo sepas. Dejame decirtelo al oido, suavemente.
Te amo.
Estas siempre en mi pensamiento. En estos dias, sin embargo, estas alli mas que de costumbre. Sabes? En la entrevista de trabajo uno de los partners, interrumpiendo el interrogatorio tecnico, me sorprendio con una pregunta. "Y su padre, donde esta?", me dijo. Yo baje la mirada como hurgando entre mis recuerdos, y le respondi que hace mucho que no estabas conmigo, pero que cuando partiste yo ya te habia contado lo que queria hacer con mi vida y tu me habias dado tu aprobacion. Y en ese minuto, en el calor de la tarde parisina, me parecio sentir repentinamente que alli estabas de nuevo, silenciosamente aprobando mi respuesta.
Dias atras, en ese luminoso salon de la Sorbona donde me toco hablar, lo unico que se me venia a la mente antes y despues de dar mi ponencia eras tu. En verdad, nadie mejor que tu entenderia lo que ese evento significo para mi. Mi imaginacion, febril, exultante quizas, me hizo fantasear con tu figura, y te vi sentado feliz entre el auditorio, en la fila de atras, con tu elegante traje azul claro y tu sombrero para evitar el sol.
Esta semana es el Dia del Padre. En nuestros tiempos, sin embargo, no era la fiesta que es ahora. Es mas, creo que nunca pudimos celebrarlo juntos, tu en Concepcion, yo en Santiago durante el año escolar. Pero nuestros encuentros anuales veraniegos eran memorables. No tanto por las palabras, que no eran tu especialidad cuando de sentimientos se trataba, pero si por tus gestos, que ahora lo se, hablaban por ti.
Llegue tarde a tu vida, papá. No podemos culpar a nadie de las muchas cosas que nos quedaron sin conversar. Nunca hablamos de tu temprana orfandad, esa que quizas ahogo para siempre en tu voz las palabras de amor; de tu estadia como meteorologo en los faros del sur de Chile, cuando en la soledad descubriste tu pasion por estudiar la luz; de tu actividad como agricultor y politico; de los inicios de tu trabajo cientifico sobre los efectos de los colores en la salud humana; de tu veta comunicacional (como a mi, te gustaba la radio); ni de como sobrellevaste en tu vida con igual dignidad los momentos de holgura y de pobreza, y la paternidad de siete hijos, con dos fracasos matrimoniales a cuestas. Mientras escribo esto me doy cuenta mas aun de la multiplicidad de tus facetas. Eras un hombre cultisimo a la par que complejo. Con razon tu camino fue mayormente solitario. El amor no bastaba para seguir el paso de tus andanzas o para entender por que para ti comprar libros era siempre mas importante que comprar comida.
Veinte años han pasado desde nuestra ultima tarde de verano. Esa en la que yo, con mi estiron puberal recien estrenado, pude lucir casi a tu altura en una foto. Esa en la que una vez mas te hice callar al oir tu acostumbrada frase de que no vivirias lo suficiente para verme terminar el colegio. Esa donde te reconciliaste con mi madre y senti que como familia estabamos finalmente en paz. Esa donde te abrace largamente en la calle e intui que esa era de verdad nuestra despedida.
Mientras mas he vivido, mas creo haber logrado entenderte. Perdoname si a momentos te juzgue duramente. Si algo inspiro mi resentimiento en el pasado era mi enorme necesidad insatisfecha de ti. Hoy se que tu me querias mucho aunque no pudieras decirmelo abiertamente. Hoy se que, dentro de las circunstancias dificiles y de tus limitaciones personales, trataste realmente de ser el mejor padre que pudiste.
Papá, se oye musica en el cielo? Yo me acuerdo de ti con Barbra Streisand, y siempre lloro con una cancion que ella escribio para su padre. Se llama "Papa can you hear me?". Dejame dedicartela. Bailemos?
Papá, si me estas escuchando, quiero que lo sepas. Dejame decirtelo al oido, suavemente.
Te amo.


7 Comments:
Paz,
Maravilloso. Tú sabes lo triste que es para mi enfrentar este Día del Padre sin el hombre más importante de mi vida, quien me enseñó el valor de la amistad y el sacrificio incondicional en favor de los que amas. El hombre gracias al cual le perdí el miedo al mar y a la vida. Y a quien hoy más que nunca, como siempre y para siempre extraño a morir.
Feliz Día a los Padres que leen este blog. Mi deseo es que vuestros hijos los quieran tanto como Paz y yo amamos a nuestros respectivos papis, que que –así lo espero- nos están mirando desde el cielo.
Me hiciste llorar, cabra lesa.
Gracias por visitar mi blog; realmente, lo honras con tu atención.
he escrito y borrado varias veces...
qué pena infinita que me ha dado... qué pena infinita me ha cubierto... ahhh la pena es infinita y se hace pesada en la distancia.
la pena es negra y teje pañuelos...
Paz, nunca pude celebrar el dia del padre, pero por razones distintas. Con papás separados, las únicas fechas en que nos encontrabamos eran Navidad y el cumpleaños. El primer regalo del Dia del Padre que compré, fue para el papá de Chris, mi pololo...
Pero desde hace cinco años, ya no tengo a mi papá ni para navidad ni para cumpleaños. Me duele la garganta al escribir esto. Quiero pensar que nuestros papás nos miran desde el cielo, con orgullo...las fechas importantes nunca serán lo que fueron antes, pero el amor que se siente por ellos, en el corazón, siempre será el mismo.
Un hermoso in-memorian, Paz. Francamente, no sé qué más agregar... cariños, como siempre.
Hermoso post Pazita, ahora entiendo lo que me decías ayer, eso de andar nostálgica... Acabo de leer el post de Ceci también y el comentario de Karen. Tengo el corazón apretado porque se exactamente lo que sienten, la diferencia es que afortunadamente yo pude conservar a mi papá y aún lo tengo a mi lado. No se qué voy a hacer el día que se me vaya... Por mientras disfrutarlo al máximo, por eso este fin de semana a Conce los pasajes!!!
Soy padre. No te conozco. Entré de pasadita y te envidié. Me emocionaste y me alejo. Me encantaría saber más de ti.
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