
En pocas palabras, Mafalda, como siempre, dice mucho. Si hay algo que los niños saben hacer mucho mejor que los adultos, es vivir el aqui y el ahora. Hoy ella parece hacerse eco de las palabras de Benedetti que recordabamos el otro dia. Que podemos reclamar y defender nuestra felicidad como un principio, y hasta como un derecho. Que no tenemos que claudicar, y que por lo tanto podemos seguir preguntando, sin nunca darnos por vencidos, con la persistencia y tambien con la inocencia de los niños, hasta conseguir nuestra llave. Porque en alguna parte
debe existir un cerrajero amigo (quiza mas de uno!) dispuesto a darnos una mano. O quiza la llave se vaya creando, poco a poco, a medida que la buscamos? En cualquier caso, la busqueda, con sus sinsabores y alegrias, merece la pena. Verdad? Desde Barcelona, para todos, un abrazo... y el deseo de que todos encontremos nuestra propia llave.
5 Comments:
mmhhh... deberé buscarme al cerrajero amigo, parece...
no vemossssss
La felicidad es uno de mis temas definitivamente... gracias a Dios creo que tengo hartos amigos cerrajeros que me dan la mano, aunque dicen que uno mismo debe ser su propio cerrajero. Ahi es donde hay que ponerle mas empeno parece..
Que haces en Barcelona fresca? :) Aca en Conce llueve con truenos y relampagos.
Un abrazo desde estas tierras que compartimos.
Carinos!
Hum, yo creo que esas llaves existen... lo que pasa es que duran poco. Supongo que los cínicos tenían razón: para ser feliz hay que ser tonto y tener trabajo...
Barcelona no es de mis ciudades predilectas, pero estás cerca de Gerona, un poco más al norte, que es una maravilla, así que si no la conoces y si todavía estás por ahí, merece una visita. En la parte vieja de la ciudad uno retorna a la Edad Media. De hecho tuve un deja vu en el patio interior de la Catedral... me sentí una especie de Aberlardo "reloaded", como dirías tú.
de vacaciones, Paz? conocerás a Elisa de Cremona?
ah, la felicidad... me acuerdo de una canción brasileña que le gusta cantar a mi hermana.
Barcelona, amigos, estuvo linda pero calurosa hasta el punto de la insolacion... el mejor regalo, sin embargo, no fueron sus paisajes sino la gente maravillosa que pude ver despues de mucho tiempo (mis amigos Claudia y Felipe) y conocer por primera vez (la ilustrisima Elisa de Cremona). Fue un viaje rapidito y por eso no alcance a ver mucho, pero como buena amante de las ciudades medievales y de las ruinas romanas tendre presente Girona para la proxima vez.
Un insolado abrazo para todos.
Post a Comment
Subscribe to Post Comments [Atom]
<< Home