La isla bonita...

... de Inglaterra fue mi hogar por mucho tiempo. Pero el nombre tambien se referia a esta otra 'isla', flotante en el ciberespacio, donde los amigos pudimos comunicarnos sin los limites que imponia la distancia.

Saturday, July 01, 2006

El angel del semaforo

Ayer caminaba por mi calle, apurada para llegar a una cita con el medico y triste despues de una semana muy dificil, bajo el sol de las cuatro de la tarde de un inclemente dia de verano, cuando un largo semaforo me obliga a detenerme. En una esquina de mi campo visual veo algo que aletea. No andaba de animo como para prestar mucha atencion a nada que no fueran mis propias preocupaciones, pero pasan los segundos y esta persistente cosa sigue aleteando. Cedo a mirar y oh! sorpresa. Es la mano de una pequeña niña rubia que me esta saludando desde el auto en que viaja. No tendra mas de cinco años y va sentada en el asiento de atras con un chiquito menor que ella, su hermanito quizas, mientras al volante del elegante auto en cuestion va quien parece ser la mama que los ha recogido recien del colegio privado que hay en esa misma cuadra. La niñita sostiene un helado en una mano y con la otra es que insiste en saludarme por la ventanilla abierta.

- Hola..! me dice con una sonrisa de satisfaccion ahora que el aleteo de su mano por fin cautivo mi atencion.
- Que tal! le respondo. Estoy segura que con una sola mirada la mama hara callar a la niñita y no permitira que me siga conversando. Yo tendria su edad cuando mi mama me enseño que jamas debia entablar conversaciones con desconocidos, menos aun con gente a todas luces extraña. Hay que considerar ademas que, para los parametros anglosajones mas conservadores, yo soy foranea y oscura; para los mas intolerantes hasta podria pasar (con mi look algo arabe) por pariente de terrorista...

-Que lindo dia! sigue ella con confianza y la misma angelical sonrisa. La verdad, ademas de los problemas que tengo en la cabeza en ese momento, el dia esta demasiado caluroso para que me parezca lindo. Hace un calor humedo, pegajoso, insoportable que comienza de madrugada y dura todo el santo dia. Dios sabe cuanto odio el verano. Y mas aun en la hora peak.
- Demasiado caluroso! le digo yo secandome el sudor de la frente en un gesto que evidencia mi malestar.
- Es un precioso dia soleado! me corrije ella, enfatizando el calificativo y revistiendolo de una sabiduria y significado que va mucho mas alla de la edad que debe tener. Pensandolo bien, la niñita tiene toda la razon. Quiza este calor pesado no es tan apestoso, despues de todo. No es acaso este mismo sol el que tanto extrañamos durante el invierno interminable? Ella tiene razon. El sol brilla. Es hermoso. La tarde esta linda y parece haberse detenido.

- Esta rico tu helado? le pregunto. La mama, aunque nos escucha, sigue atenta al trafico y para mi asombro no parece molesta que la niña prosiga el dialogo con esta persona extraña.
- Muy bueno! Usted deberia realmente tomarse uno, me dice mientras contempla con placer a su hermanito chiquito completamente absorto lamiendo su propio helado y con el dedo me indica la camioneta del heladero.
- Eso hare, le respondo. El semaforo indica que ahora puedo cruzar la calle. Debo despedirme de la niñita.

- Me tengo que ir. Chao, linda!, le digo.
- Disfrute el resto de la tarde...! me desea cariñosamente ella, moviendo otra vez su mano con alegria, mientras me alejo habiendo sido contagiada con su sonrisa.

Curiosamente, mas tarde, en la consulta del medico, me encontre con un articulo sobre el poder curativo de las palabras y gestos de amabilidad. Aparentemente, la ciencia ha comprobado que estos tienen efectos beneficos inmediatos sobre la salud, los que se renuevan cada vez que el acto en cuestion es recordado y se intensifican si el acto es repetido. La amabilidad produce tanto en quien la tiene como en quien la recibe el efecto de aumentar las endorfinas y el bienestar emocional que reduce las sensaciones dolorosas fisicas y sicologicas. Revierte la depresion y reduce el estres, la sensacion de aislamiento y hostilidad permanente que son frecuentes en las grandes ciudades. Refuerza la sensacion de calma, resiliencia, vitalidad y optimismo, y con ello se eleva el sistema inmunologico y la autoestima.

Sin embargo, nuestra primera reaccion al contacto con extraños suele ser de desconfianza. Desde la infancia somos programados para la sospecha. Si un desconocido nos habla en la calle, lo ignoramos. Si se ofrece a ayudarnos a cargar nuestras bolsas o maletas, es posible que nos robe. Si alguien nos da un cumplido, probablemente es una zalameria insulsa, falsa o quizas interesada. La desconfianza y el rechazo nos priva entonces de las ventajas de abrirnos a la gentilieza y la bondad de origen desconocido.

El articulo decia que en algunos paises se han creado organizaciones sociales que atacan este problema promoviendo la buena voluntad entre extraños (como por ejemplo Ramdom Acts of Kindness, World Kindness Movement, Dare to be an Angel y The Karma Army). Estas instituciones coinciden que un pequeno gesto amable, que muchas veces no tiene costo alguno, puede tener enormes consecuencias positivas en la vida de las personas y que tales acciones no necesitan ser ejecutadas por santos o filantropos sino por personas comunes y corrientes. Cosas tan simples como saludar a un extraño, comprarle un cafe, regalarle una flor, recoger la basura que otro ha botado, invitar un chocolate, ofrecer el asiento, regalar el diario o la revista que se lee, o dejar pasar a otro antes que nosotros en la fila.

Un proverbio japones dice que una sola palabra de amabilidad puede entibiar tres largos meses de invierno. Ayer, un semaforo me regalo una sonrisa... y un diminuto angel me enseño que la amabilidad puede ser aun mas dulce y refrescante que un helado en el mas caluroso dia de verano.

5 Comments:

Blogger Elisa de Cremona said...

día de verano caluroso y húmedo! la niñita tenía razón, esos días son escasos en la isla bonita, debes aprovecharlos y disfrutarlos... una lástima que tenga que ser sin helados, pero bueh... sonriente y delgada, jamás una morsa feliz...jajajaja
un beso de verano

Sunday, July 02, 2006  
Blogger Pamela said...

Lo que dices es super cierto.. qué mejor con una palabra cariñosa cuando uno se siente mal o un gesto de amabilidad inesperado y desinteresado en un mal día. Me ha pasado que un pequeño gesto de cariño me ilumina el día y me hace sentir mejor.
Creo que deberíamos tenerlo en mente más a menudo y ejercitarlo cada vez que podamos como un ejercicio de amor hacia nuestros pares. No cuesta nada.
Gracias por tu reflexión Paz, me inspiraste.

Monday, July 03, 2006  
Blogger Mexxe said...

Estimadísima,
Usted no habría entablado la conversa con ese pequeño ángel rubio, si no llevara Ud. misma un ángel moreno (con cierta pinta de hija de terrorista) en su interior.
Gracias por compartir la historia: ahora, a miles de kilómetros de distancia, y en pleno invierno, a mí también me ha saludado esa mocosa rubia comiendo helado, una soleada tarde de verano.

Tuesday, July 04, 2006  
Blogger Kopacs said...

Hacen bien esas pequeñas notas que surjen de tiempo en tiempo en nuestro cotidiano.
Espero que la fuente de tu estado de insatisfacción de ese día se haya solucionado.

Wednesday, July 05, 2006  
Blogger Ceci said...

Es cierto, Pachi. Cuando todo nos parece pésimo, no hay payaso de circo que nos haga reír, hasta que algo (o en este caso alguien, un alguien pequeñín y rubio) nos muestra que no todo es tan negro como nos parecía.

Saturday, July 08, 2006  

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